LA LETRA CON SANGRE ENTRA / Josep Mª Panadés

Este famoso aforismo se le adjudica a Domingo Faustino Sarmiento, presidente de Argentina entre 1868 y1874, pedagogo, filósofo y docente, y que, al parecer, nació a raíz de un artículo que escribió sobre el efecto a largo plazo resultante de azotar a los niños en su cociente intelectual. Esta creencia en la dureza en el trato a los estudiantes para favorecer su rendimiento escolar, tuvo uno de sus más entusiastas seguidores en el sistema de enseñanza inglés, sobre todo hacia finales de la época victoriana, en la que la rigidez disciplinaria era la base en la que se sustentaba su sistema educativo eminentemente tradicionalista. Colegios y residencias privadas hacían gala de dicha severidad y, a la par, del alto nivel de preparación con la que se graduaban sus alumnos. Internados y escuelas de élite prodigaban el castigo y un rigor casi militar para formar a sus alumnos, con el beneplácito de los padres y de la sociedad en general. En nuestro país, en los años cincuenta y ...