¿ES? Óscar Lamela Méndez





Óscar Lamela Méndez es un gaditano de 40 años afincado en Madrid desde hace diecisiete años
. 
En 2014 ganó el concurso Tagus Live de  La casa del libro con la que consiguió publicar en formato digital su primera novela “Llamada de sangre”. A raíz de aquello y del esfuerzo constante que le caracteriza empezó a conocer a gente del mundo de la literatura y colaboró con un relato llamado “Solo” en un libro solidario “Versos y relatos con Retto” en 2015

Ha sido entrevistado en webs de literatura como “Los caminos de la imaginación” y en radios como “Vallekas a flote”, “La universal radio” y “Letras encadenadas”. Es uno de los promotores y escritor colaborador del libro solidario “Todos contra una”, editado por Diversidad literaria cuya recaudación está destinada a la Fundación Cris, dedicada a la investigación contra el cáncer.


 www.oscarlamelamendez.com


El pasado 26 de marzo lanzó su segunda novela. con la editorial Diversidad literaria, llamada “Los pasos del fin”.

¿ES?

¿Es? Posible quizás. Nadie, ni siquiera mis compañeros son capaces de adivinar lo que repta por mi cuerpo cuando una nueva alma nos deja. Jamás he estado en ese final y de encontrarme ahora mismo en el mío propio, no hallo esa paz que tantos encontraron al retornar horas o días. Es apacible, no lo niego. Si tuviera que describirlo podría decirse que se asemeja al momento en el que tumbas tu cuerpo en el sofá o la cama y no sientes nada, pareces levitar y no recoger entre tus sentidos ninguna sensación, solo paz.

Padres, hijos y familiares han cruzado mi alma con un simple “Gracias” o un “Quería despedirse”. Doy lo que soy cada vez que me miro al espejo. He sufrido, llorado, pero sobre todo he batallado toda mi vida contra lo que no me ha parecido correcto. Hijos sin corazón, médicos incompetentes y porque no decirlo, también con algún que otro paciente que lo único que quería era morir disfrutando de la vida. Quizás de estos últimos he aprendido más que nadie, siempre he vivido la vida a mi manera.

Pánico, ataques de ansiedad y mil sentimientos al imaginar mi muerte se han cruzado por mi mente. Solo hay algo que jamás soñé tener y que hoy día provoca en mis entrañas un rebujo de arenas movedizas sentimentales. Su piel, suave como la caricia de la brisa; su mirada, desnuda mi alma y entierra su amor sobre las raíces que solo él ha conseguido florecer. Mi cofre donde escondo cada uno de mis deseos, puros y salvajes. Las columnas que soportan el peso de mis desbocados prontos femeninos y con una payasada o la verdad de su pasado, calma mi ataque en los arrecifes que reposan sobre sus hombros.
Mi miedo, mi único y egoísta miedo se ha dividido en dos. No me lleves, pero menos aun te lo lleves a él. Te presiento, huelo tu llegada, lágrimas como alfombras de bienvenida han sido tus teloneras cuando miles de veces mis compañeras y yo hemos terminado el trabajo de los médicos.
Nadie se muere por nadie y todos lo hacemos alguna vez. Solo te pido que hoy dejes que me vaya entre sus brazos.

Cariño. Despierta. Ya pasó todo. Estamos en el hospital.
Al abrir los ojos lo veo a él, pero también me veo a mi colocando un gotero a la enferma. Espera…la enferma soy yo ¿Qué demonios está pasando? Si yo no soy esa enfermera morena de pelo corto ¿Quién soy?
Grito desesperada ante la mirada de todos y miro al espejo que tengo frente a la cama. Mi aspecto es otro. Miro a mi marido extrañado y a la enfermera avergonzada. Mi espíritu salió de mi cuerpo y se metió en el de la enfermera, sabe que descubrí su secreto. El destino quiso que aquel accidente me llevara hasta la amante de mi marido. Aquellos sentimientos no eran míos, eran de la enfermera. ¿Soñé o perdí el miedo a morir?

Óscar Lamela Méndez
MADRID - ESPAÑA