MI CAMINO/Pilar González




Bajé a los mundos subterráneos y conocí a la Muerte. Una planicie de quietud y soledad me sacudió por dentro. El tiempo detenido, la vida rota, imaginé en aquel lugar funesto donde todo conspiraba para aterrorizarme. La Señora de Negro me miraba con sus ojos huecos y movía las manos óseas mientras me hablaba con palabras desconocidas. No entendía su lenguaje, pero de un modo extraño entendí lo que quería decirme. Luego emergí de las aguas serenas. De nuevo me encontré en la cúspide de la vida que me zarandeó como una montaña rusa y despertó mi consciencia. Una luz brilló en el cielo y me indicó el camino zigzagueante que me esperaba para seguir creciendo.



Pilar González.