HABLANDO A UNA FOTOGRAFIA /Ana Palacios

¿Por qué escribes?


De nuevo ante el reto de escribir algo sobre un instante captado con acierto por la cámara de Rubén Hernández.

Pido disculpas al fotógrafo y a la pequeña desconocida por no haber sabido plasmar lo que refleja su mirada.

Pequeña desconocida

Me gustaría ser escritora para abrir mi alma y volcar su contenido en esta entrada; para romper el silencio de la imagen y con palabras adecuadas acertar a describir lo que dice tu mirada.

Si yo supiera escribir sería capaz de plasmar los detalles que te envuelven y las cadenas que te amarran.

Pero no soy escritora, sino mera aficionada y solo soy capaz de percibir los desgastados zapatos que calzas; la ropa que cubre tu cuerpo, que parece no ser de tu talla; el improvisado puesto de fruta, al que sin cadenas estás atada y tu oscuro cabello, peinado al estilo de Pippi Calzaslargas.

Si yo supiera escribir, crearía con mis letras algún pequeño juego para que tu tiempo llenaras, pero ni siquiera sé decir por qué, en lugar de un juguete, te acompaña la responsabilidad de vender unas frutas para ayudar con unas “migajas” en casa.

Sí, desearía ser escritora y no solo aficionada, porque siento que te debo algo y no lo puedo expresar porque me faltan palabras. No soy capaz de explicar qué es lo que te debo ni de verbalizar el sentimiento que me embarga.

Si yo supiera escribir plasmaría en esta página el temor, el enfado y la soledad que a tu tierno corazón se enganchan.

Si yo supiera escribir crearía una realidad más justa que la que tienes ahora, para arrancar una sonrisa a tus labios y alejar la tristeza de tu cara.

¡Discúlpame pequeña! No soy escritora, soy una mera aficionada y ni tan solo puedo exponer por qué siento que te debo algo, si no te conozco de nada.

Ana Palacios
BARCELONA