EL SILENCIO DE LOS POETAS/Carlos Rosique


Elena dedicarte un poema es muy difícil.


Tienes cara de reina,
ojos de selva
y en tu corazón una amapola,
navega por tu espalda.
Tu esbeltez ilumina,
el horizonte de tu mirada,
llena de guirnaldas,
más allá de las atalayas,
por eso los poetas piensan
que es mejor no decir nada,
escuchar el silencio,
esperar a que llegue la mañana
y levantarse de tu cama.

Retomar tus manos
entre las mías,
volar como una cigüeña,
decirte al oído
que sueñes conmigo.

Tus lágrimas destilan,
néctar de violetas
y pétalos de abeja,

miel de amarillas enanas.

En tu vereda,
anidan las estrellas,
dónde fuiste feliz una vez,
(junto al mar)
en Barcelona ciudad.

Agosto 2.016
CARLOS ROSIQUE
MADRID