Ir al contenido principal

EL HOMBRE - Rubén García García

Rubén García García, nació en Álamo, Veracruz, México en 1946. Reside en la ciudad de Poza Rica, Veracruz. 
Egresado de la UNAM, y trabajo en la facultad de medicina de la Universidad veracruzana.
Ha sido antologado en Cien fictiminimos(Edit. Ficticia) 
Alebrije de la palabra, (Universidad Autónoma de Puebla) 
Minibichiario, (edit. Ficticia) 
Lectura de locos ( edit. GH) 
Cuentos pequeños grandes lectores. 2015
Eros y afrodita (Edit. Ficticia 2017)

https://sendero.wordpress.com


El hombre (Relato breve)

Cuando cerraba la puerta su hijo lanzó un beso chasqueando la lengua. Ella entrecerró los ojos y vio nítida la imagen de su esposo que hace dieciocho años, se había ido de viaje. Lo recuerda con el ceño fruncido, la ceja levantada y aquella sonrisa indefinible con la cual se despidió. Para ella no era extraño que él se ausentara algunos días. fue un otoño, y el frío entraba por las rendijas de la puerta. Vivían en un condominio donde los edificios eran idénticos. Siente que era una buena persona, amoroso, sin embargo, eran notorias sus ausencias. Muchas veces tuvo que golpearle la mejilla para que volviera a la realidad. A veces lo sueña. Ella piensa que lo mataron, tal vez por robarle, tal vez… Hace dieciocho años él entrecerró la puerta, había ordenado ropa para una semana, pero al ir bajando la escalera, se preguntó, ¿Qué tanto me amará mi mujer? Sería bueno saberlo. Y en vez de irse a la estación, se dio a buscar un cuarto de renta. Lo encontró y se quedó allí. En unos minutos, vivía cerca de su casa, y podría decirse que era un vecino nuevo de sí mismo. No salió durante semanas. Su barba creció. Compró ropa holgada de colores oscuros y un sombrero que abarcaba hasta sus ojos. Meses después vigilaba el edificio donde vivía su familia. La seguía cuando iba a comprar a la comisaría; en ocasiones, y oculto en espacios estratégicos, podía observar su mirada sin brillo y el rostro adelgazado. Pasó el tiempo, la mujer siempre sola, y con una rectitud ejemplar. Cierta vez coincidieron en algún puesto del mercado y escuchó alguna conversación con la verdulera. Su voz era , suave, y susurrante parecía hablar consigo misma. Recién casados su voz comunicaba una alegría.
Muchos años pasaron. Y casi para cumplir los veinte se dio cuenta de que su mujer era íntegra; ahora estaba seguro de que no lo reconocería e intentaría enamorarla. Se hizo coincidir con ella, logró sacarle algunos monosílabos, y hasta pudo entablar una charla en la soledad de un parque, donde sin rodeos le habló como la primera vez. Ella sintió que una aguja se le clavaba en el pecho. Y aquellos ojos tristes volvieron a prenderse como un cerillo. Ella se llenó de una fina lluvia y en un instante pensó que había algo mágico en aquel hombre y al verlo con los labios entreabiertos lo tomó de la mejilla y lo besó como lo haría una muchacha de veinte años. Reconoció los labios del hombre que se ausentó y dio gracias a Dios por habérselo regresado. Él se retiró ofuscado, perdiéndose en los vericuetos de la gran ciudad y nunca más volvió a verla.

Rubén García García
Veracruz - México

Comentarios

  1. Enigmático relato. Sorprendente, original e inusual. Me ha sorprendido, aunque me ha dejado pensando...

    Gracias, siempre es un placer releer sus letras. Un abrazo literario.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias buena amiga Lola, por invitarme a escribir en esta hermosa página. Agradezco su comentario y le dejo unas rosas para su día.

      Eliminar
  2. Extraña y triste historia Lola. No alcanzo a entender, ¿que buscaba él en esa relación? La deja, la reconquista años después y la vuelve a dejar para siempre. Que forma más triste de amar a alguien (si se puede llamar amor a esto) Un saludo y feliz día!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad, que pensé lo mismo. Gracias por pasarte por éste tu blog. Un abrazo literario.

      Eliminar
    2. Gracias Humoreo luego por dejarme tu comentario, sí, pero la vida se encuentra también en los extremos. Y estar en los extremos de una mente, creo se es capaz de todo. Abrazo a los dos y bello día tengan.

      Eliminar

Publicar un comentario

Si eres tan amable, deja tu comentario.

Entradas populares de este blog

¡QUÉ MARAVILLOSO ES EL CINE! GILDA/Miguel Pina

http://www.cineycriticasmarcianas.com
¿Te interesa saber lo mucho que te odio, Johnny? Te odio de tal manera que buscaría mi perdición para destruirte conmigo. -Gilda.

Una parte muy importante de la historia del cine viene marcada por los grandes clásicos que conectaron con amplio sectores de la población. Gilda es uno de los casos más paradigmáticos en este aspecto y por muchas singularidades que concurrieron tras la presentación de la película. Sin duda, la cinta será recordada por la famosa interpretación de la canción 'Put the blame on mame' con la que Rita Hayworth alcanzó la universalidad y se convirtió en un mito erótico del siglo XX. Nunca un "no striptease" de una estrella de Hollywood dió tanto que hablar y es que de hecho la actriz solo se desprende de los guantes durante la escena. En todo caso, la cinta es mucho más que esto, encontrándonos ante una gran historia de amor romántico, impregnada de la mejor esencia del cine noir. Cine para el recuerdo que m…

CASINO/Lola O. Rubio

Carlos salió de madrugada, después de una noche como otras en el Gran Casino. A diferencia esta vez lo había perdido todo: estaba en bancarrota. Vestido con smoking, la pajarita desabrochada mientras esperaba al aparcacoches. Su aspecto inmaculado de hace unas horas ya se ha evaporado. Su mirada mira al infinito, sus ojos miran sin ver. Saca algo de un bolsillo, se lo lleva a sus fosas nasales. Ni eso le anima. Un sudor cadavérico le pasa por su nuca, un escalofrío que presagia muerte. Está muerto. Un muerto en vida, pero es consciente de que es el único culpable. Ya no le importa nada, nada ni nadie después de esta partida. Lo jugó todo a una carta y salió perdedor.

No sabe qué rumbo tomará, si sabrá enfrentarse a su esposa e hijos. Todo su capital al descubierto, todo lo ha perdido en una noche.Piensa en esa mujer que se entregó a él, cuando eran más pobres que las ratas, fue su salvavidas. Ella con su alegría, su empuje para luchar y ganas de vivir logró que el no fuera un fracasa…

ALMAS LIQUIDAS/varios autores

ALMAS LÍQUIDAS  Autores: Óscar (El Salvador) Raymond (México) y Lola (España)




ELLA 
Ella tenía que estar en contacto con el agua. Se lavaba las  manos una y otra vez. Bajo la ducha se enjabonaba  lentamente mientras sentía caer las gotas calientes a sus  pies. Hoy era un día de tormenta, el aguacero regaba las  calles, las plazas, los campos y la hacía sentir plena de  dicha, pues esos días podía abandonar su refugio tras los  grandes ventanales y salir al descampado para chapotear  en los charcos como una niña. Su amor por el agua era  tan intenso que no faltó más de algún especialista que le  dijo que tenía un Trastorno Obsesivo Compulsivo. Le daba  igual.  Pronto se trasladaría a la zona costera donde podría saltar  por los arrecifes y entre las rocas, lanzarse al agua, pasear  sin rumbo por la orilla. 



EL

El adoraba sentir el contacto sensual del agua cuando en la  bañera resbalaba el chorro por su espalda. A veces se  sumergía en el río cercano a su cabaña, porque disfrutaba  el contacto con la natur…