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LOS CELOS/ Blanca Bianca






“Cuidado con los celos, son el monstruo de ojos verdes que se burla de la carne de la que se alimenta”.
Así describe Otelo ese modo tan torturado de amar. Los celos “el vicio de la posesión” como los denominaba Jacques Cardonne, los celos el monstruo de ojos vedes de Shakespeare, los celos termino originario del griego Zealous son de naturaleza unisex, los padecen tanto ellos como ellas, sin embargo cuando el monstruo de ojos verdes acomete los hombres reaccionan con mayor virulencia, nosotras por el contrario intentamos potenciar nuestro sex appeal y en pleno ataque de despecho no ponemos mechas, cosas de los hemisferios cerebrales o qué sé yo, aunque naturalmente todo depende de la personalidad de quien los sufre, y de las experiencias personales de cada uno. Sin duda el que siempre está en el ojo del huracán celoso es el tercero en discordia, ya puede ponerse a cubierto, porque estar en medio de la tormenta desatada es sumamente peligroso, puede ser fulminado en un segundo. Una emoción negativa esto de los celos, es interesante destacar en este sentido que generalmente el hombre teme a la infidelidad sexual y la mujer a la emocional, en las sociedades donde las mujeres son más independientes los celos no son vividos tan intensamente, interesante dato que enlaza directamente con la dependencia y el sentido de propiedad, ya sabéis eso de eres mía, que cosa tan fea -por cierto- que te equiparen a un utilitario, o un par de zapatos.
Los celos no son amor, desde luego que no, los celos son destructivos, perversos, violentos, son un monstruo devorador y feroz. Los celos han existido desde siempre ¿Quién no ha sentido su mordida alguna vez? todos lo hemos vivido, parece que son inherentes al ser humano, pero ¡cuidado! jamás están justificados y en el fondo no son nada más que inseguridad y baja autoestima.
Celos@s, controlador@s, posesiv@s, manipulador@s, lo que viene siendo gente nada conveniente para una relación, huyamos de estas personas como de la peste; siempre quieren saber dónde te encuentras, tu móvil es su móvil, tu vida es suya, controlan tus amistades, organizan tus días, y son tan obsesivos que les encantaría entrar en tu cerebro y controlar tus pensamientos
si eso fuese posible, que de momento y afortunadamente no lo es… vamos, lo que viene siendo amores perros, un auténtico coñazo.
Pues no ¡va a ser que no! chicas, si él amenaza con el consabido “no puedo vivir sin ti”, tan de bolero y canción romántica, o lo que es peor ese “eres mía o de nadie” la respuesta ha de ser inmediata: cómprate un olivo y cuélgate.
Chicos, si ella amenaza con un “te perseguiré y tendrás mi aliento en tu nuca”, si os persigue en Facebook poniendo chorradas en vuestro muro, no lo dudéis ni un segundo: subid esa foto en la que besáis apasionadamente a vuestra nueva novia. Nunca hay que hacer la vista gorda y dejar que eso crezca, porque puede convertirse en un imparable alúd que nos perseguirá y puede acabar por engullirnos sin piedad… Es lo que hay.


BlancaBianca

Madrid


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