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Mostrando entradas de febrero 26, 2017

LÁGRIMAS DE TINTA/Luisa Ferro

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Luisa Ferro nació en Madrid, España en 1967 es el seudónimo que utliza en alguna de sus obras la escritora Luisa Fernández, monitora de taller literario y correctora de estilo. 
Sus relatos han conseguido diferentes premios y menciones en certámenes como «El tren y el Viaje», Renfe 2008; «Ciudad Getafe» 2009 (Semana Negra); «Ser Madrid Sur» 2009, Cadena Ser; «María Moliner» 2010; «Domingo Santos» 2011, entre otros. Ha publicado relatos en las antologías Crónicas de la Marca del Este. Vol. II (Holocubierta Ediciones, 2011); Antología Z. Vol. 6 (Dolmen Editorial 2012); Legendarium III (Ediciones Tombooktu, 2012); Fantasmagoria (Ediciones Tombooktu, 2013); Hasta Siempre, Princesas (Libralia, 2014). Su novela de fantasía Alcander (Clik Ediciones, 2014) es su primera publicación  en solitario.







Te hice llorando,
como la hembra que pare
a su cría entre dolores.
Te creé de la nada,
como ese Dios, que dicen
obró el mundo en siete días.
Y te hice libre, valiente,
soberbio entre los brazos de la Tierra.
F…

LA HISTORIA DEL HOMBRE CORRIENTE Y LA CAPA DE INVISIBILIDAD/Gemma Minguillón

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La historia del Hombre Corriente y la Capa de Invisibilidad






No era como un vulgar trapo arrojado al suelo de cualquier modo, aunque tuviera justo ese aspecto; en absoluto. Desde que el Hombre Corriente lo había visto, no había podido apartar la mirada de él ni pensar en otra cosa. Digamos que, por ser un hombre como todos, como tantos, el Hombre Corriente dirigía su atención hacia cualquier cosa que saliera de lo que él considerase normal, o digamos acostumbrado. Y aquello no lo era, no, en absoluto. A pesar de todo, él no era un hombre demasiado curioso, ni mucho ni poco; lo corriente. Así que, sin saber exactamente si aquello le apetecía o no, el Hombre Corriente se acercó al amasijo de tela que formaba una pequeña montaña en un lado de la acera. Y, al acercarse, constató que aquél tejido no tenía nada de lo que podría llamarse común. De algún modo, era como si estuviese ahí y, a la vez, no estuviese. "Como el gato de Schrödinger", pensó. "Vivo y muerto a la vez".…