LA NOVIA DE PAPÁ/Lola O. Rubio


Esther estaba contenta de que ¡por fin! su papá tenía novia. Habían pasado cuatro largos años desde que su mamá se había ido al cielo. Y ahora, que había conocido a Marisol, el tenía otra alegría en su rostro, en sus ojos. Ahora cada domingo salían los tres, al cine, a comer pizza, al Parque de Atracciones, al Zoo. Marisol era diferente, era divertida, moderna en su forma de vestir, presta a hacer bromas, cantar en el karaoke y sobretodo escucharla en sus momentos de tirsteza. Este domingo ya tocaba a su fin, se despidió de ella tal y cómo le dijo su padre, y se metió en el portal de su vivienda.
 
Su padre entregó a la "Señorita"· Marisol los 500 euros convenidos, según sus honorarios de prostituta de lujo.

Lola O. Rubio
Madrid - España