EN LA MENTE DE UN BIPOLAR (1) Lola O. Rubio




Estoy desorientada, no sé dónde me encuentro. Voy sin rumbo,  en una huida hacía ninguna parte. Me pierdo por las calles,  la lluvia empapa mi  vestido haciéndolo transparente. Ando sin ver, la soledad es mi fiel compañera de viaje.

 Me cobijo en un viejo almacén abandonado. La respiración se convierte en un murmullo sordo. Un llanto incontrolable me asola. No, no quiero volver a ese lugar, a esa casa maldita. El me golpea brutalmente, me ha herido en la cabeza, la sangre fluye por mi rostro entremezclada con el goteo de mi pelo.  Quiero escapar de esa celda,  ese maldito lugar   en lo que yo ingenua de mi creí,  que era un hogar. Ya no aguanto más. Tengo dos hijos pequeños, que están seguros en un lugar que sólo yo sé. 


 Es una huida hacia...  ¿dónde ir si mis familiares están en otro país? Todo se arremolina a mi alrededor. Pensamientos, sentimientos encontrados. Aún le amo. Sí, el monstruo es aquel, con el que un día me casé. No quiero saber nada, me oculto en mi mundo, un paraíso perdido, en un lugar onírico. Quiero evadirme de todo, y de todos. En la oscuridad, reflexiono en lo que haré a continuación. La cabeza me da vueltas, siento que pierdo la consciencia. Es una espiral sin final. Y siento un vacío, una opresión en el pecho, que impide que el aire llegue a mis pulmones. Una tristeza infinita, que duele. Una sensación de desamparo, en la que no hay vencedores ni vencidos. Vacío, sólo vacío. Las lágrimas no brotan de mis ojos, no puedo ni siquiera llorar. ¡Es tanto el dolor que tengo! No quisiera tirar la toalla.

Me despierto en un lugar extraño. No hay ventana, las paredes están acolchadas, noto que estoy atada a la cama. ¿Dónde estoy? ¿Quién me ha traído aquí? La puerta se abre. ¡Es él! Está conversando con un hombre de bata blanca. ¡Diós mío! ¿Me ha traído a un centro especializado? Los dos me miran fijamente, él, mi marido, con su palabrería seguro que le ha convencido de algo. ¡Estoy perdida!

Lágrimas caen de impotencia por mi rostro. No sé qué será de mi vida.

LOLA O. RUBIO

MADRID

Comentarios

  1. Respuestas
    1. Gracias Angel Beltrán, la verdad soy principiante en blogs, y en las letras.

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