MONÓLOGO INTERIOR/Lola O. Rubio




El sol de mis días se apagó por siempre hace años en el mes de abril. Una fecha negra en mi calendario, desde entonces vivo en penumbra. Hoy, se repite la historia, una vez más. ¿Qué he hecho para merecer esto? Fingiste afecto, empatía, amistad.  Te pedí ayuda, tuve la callada por respuesta. Me siento abandonada, sola, apátrida.

Ha pasado el tiempo, unos meses. Lo intenté de todas las maneras posibles, es inútil. Es cómo hablar con la pared. Me duele tu desidia, tu  desprecio, tu silencio. ¿Ya no me necesitas? Lástima que así funcionen en éste mundo personas cómo tú, que enmascaradas en su fé cristiana viven en un mundo desfasado, ancladas,  en un tiempo que ya no regresará.  No entiendes, no quieres entender que nadie es indispensable,  ya no formas parte de mi vida. Me sobran personajes como tú.

Aposté todo a ganador, y los dados estaban trucados, me siento engañada, vencida. En el ocaso de mis días la parca viene a visitarme.

Mis labios están sellados. No escucharás nunca mi voz, ya no.


Lola O. Rubio

MADRID